Aunque pensamos que somos los adultos los que debemos guiar y enseñarles a los niños todo lo que deben, y es bueno que aprendan, en muchas ocasiones pueden darnos grandes lecciones de vida, sin intención, y de una forma natural.
Un nuevo comienzo
Para los niños, cada día implica la posibilidad de vivir una nueva aventura, de descubrir algo y de ser felices. Los niños no cargan equipajes del pasado, sólo viven el presente.
Infinidad de motivos para sonreír
A nosotros se nos olvida la parte divertida de la vida. Los niños echan a volar su imaginación, y siempre encuentran el lado divertido de la cosas.
El héroe de tu vida
Cuando los niños cuentan una historia, siempre asumen el papel de héroes. Son los protagonistas de su vida y no se quedan como un simple espectador. Siempre buscan ser ‘ese punto’ que salve la historia. Y lo hacen en nuestras vidas.
Probar cosas nuevas
Los niños no le tienen miedo a lo desconocido, no viven llenos de prejuicios, mucho menos de temores. Para ellos lo nuevo les genera emoción. ¡No conocen las zonas de confort!
Presumir las cicatrices
Cuando un niño se rompe un hueso, todos le firman el yeso y se convierte en la estrella de la clase. Si se corta, enseña la cicatriz con orgullo, como si fuera un trofeo de guerra. Pero cuando crecemos, tratamos a toda costa de cubrir nuestras heridas emocionales y se nos olvida que todas son experiencias de las que debemos aprender.
Pequeños placeres
Los niños se asombran con cosas que para nosotros son insignificantes, como ver un arcoíris, un pajarito en su nido, sentir la lluvia, cuando aparece su personaje favorito de la película, todos son momentos para disfrutar.
Cuestiona todo
Ellos siempre quieren llegar al fondo de las cosas y cuestionar todo, incluso las cosas que los adultos dan por obviedad. Los adultos dejamos de hacer preguntas, de interesarnos por algo.
Transpirando alegría
Los niños tienen un sentido especial para buscar y encontrar la alegría, saben perfectamente qué les hace felices.
Sin duda, los niños muchas veces se convierten en nuestros mejores maestros.